Plato saludable

El Plato Saludable es una herramienta que te ayuda a equilibrar comidas y cenas. ¡Ponlo en práctica en tu día a día!

¿Qué es el método Plato Saludable?

El método del plato saludable es una herramienta que te ayuda a equilibrar (cantidades adecuadas) y variar tus comidas y cenas de un solo vistazo. Es un método práctico para el día a día, muy sencillo de aplicar y con un resultado fantástico para incluir los grupos de alimentos principales en estas comidas. Además, puedes hacer múltiples combinaciones que se adapten a ti.

¿Cómo funciona el Plato Saludable?

Lo primero será imaginar que dividimos el plato por la mitad. Una de estas mitades estará destinada a la ración de verduras y hortalizas, priorizando las de temporada.
Ahora, divIde la otra mitad, haciendo dos cuartos. En uno de ellos irá la ración de alimentos farináceos, es decir, los que aportan hidratos de carbono: cereales y tubérculos. Y en el otro cuarto, irá la ración de los alimentos que aportan proteínas.
Te recomendamos que los farináceos sean integrales y que, en las proteínas, las carnes sean bajas en grasas. Acompáñalo con agua para beber y fruta de temporada o yogur natural de postre.
Utiliza el aceite de oliva virgen para aliñar y para cocinar. Evita añadir demasiada sal a tus preparaciones culinarias y prioriza el uso de especias y hierbas aromáticas.
Dentro de estas proporciones, se puede elegir los alimentos que queramos, respetando la frecuencia de consumo recomendada para los distintos grupos de alimentos. Por eso, una de las principales ventajas es que podemos adaptar el menú a nuestros gustos o a los alimentos que tengamos disponibles en ese momento. Por ejemplo, si el menú de un día en concreto propone pescado, y no tenemos en ese momento, podemos escoger otro alimento del mismo grupo (en este caso, proteicos) y el menú seguirá siendo equilibrado.
Cuando cojas más práctica, será sencillo preparar recetas que respeten las proporciones, sin estar separados en el plato necesariamente, así como preparar primeros y segundos platos para una misma comida.

¿Qué formas de cocción utilizo?

Lo más importante es la variedad, también en las formas de cocción. Las verduras las puedes tomar crudas o cocinadas, en forma de ensalada, puré, crema, hervidas, al horno, al vapor, al microondas, en wok, salteadas, etc.
Los farináceos pueden tomarse hervidos o cocinados según las recomendaciones del envase para cada uno de ellos, igual que los proteicos: puedes cocinarlos como más te gusten. Lo que te recomendamos, sobre todo, es que no utilices demasiado aceite añadido y que no abuses de las frituras.